
La luz de molestaba en los ojos, estaba asustada, muy asustada y lloraba...no podía evitarlo.
Delante de ella estaba ese hombre vestido de negro, el que le preguntaba sin parar una y otra vez lo mismo.
Al fondo, en la oscuridad de la habitación, estaban sus padres y sus tios, abrazados y llorando.
A su derecha un chico joven tomaba apuntes en una pequeña y vieja libreta.
-Contesta por última vez- repitió el hombre de negro.
-Se esta asustando mas-dijo el joven- te dije que no conectaras la luz, que se asustaría mas...
El hombre de negro le dio la espalda y el joven se giró hacia ella.
-A ver pequeña, cuéntanos una vez mas lo que pasó.- dijo mientras anotaba los datos más importantes; sexo, mujer; edad, 5 años; nombre, María.
La niña se restregó con el puño los ojos llorosos y con una vocecita temblorosa repitió su relato:
-Estaba...estaba en la piscina con mi primo Toni y...y me dijo que no sabía nadar sin flotador...y nos reimos y le pregunté qué pasaba si no se lo ponía y me dijo...que se ahogaría...Pero ninguno de los sabíamos...qué era ahogarse...aunque ahora si...ahora si lo se...
-Continua- dijo el hombre de negro.
-...Pues....le empujé a la piscina...y se ahogó...¡hacía cosas raras con la cara! así...-dijo la niña haciendo muecas-...y daba palmas al agua y muchas patadas, y de repente no se movió mas.
-¿Por qué lo hiciste?- le preguntó el joven- sabías que ahogarse era morir.
La niña bajó la cabeza y sus rizos rubios cayeron como una cascada dorada sobre su cara.
-No lo se...
-Si que lo sabes-le dijo el joven.
-Cariño...-dijo su madre acercándose un poco- dile al señor policia lo que me contaste a mi.
la niña sonrió.
-Quería saber...queria saber como era la muerte.